─¿Puedo hacerte una pregunta personal?
─Todas tus preguntas son personales ─contestó.
«Es cierto», pensé. «Incluso cuando sale de la cama, abre las cortinas, echa un vistazo afuera y le pregunto qué tiempo hace, nunca espero de ella una respuesta objetiva, sino algo como: "Hace un día excelente para dar un paseo", acompañado de una sonrisa cómplice.»
Comentarios
Publicar un comentario